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| Castillo de Almizra |
El castillo se encuentra al sudoeste del casco urbano de la población de Campo de Mirra sobre el cerro de San Bartolomé cuya forma, visto desde la carretera es de un cono con suaves pendientes. Su cima alcanza la altura de 685 metros.
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| Cerro de San Bartolomé y Castillo desde la carretera |
El castillo domina todo el amplio valle del Vinalopó entre la sierra de Beneixama y la sierra de Onil.
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| Vista hacia Biar (izquierda) y Villena (fondo) |
El enclave evidencia una ocupación en época prehistórica, en la Edad de Bronce Antiguo/Medio, según se desprende del estudio de las cerámicas y de la industria ósea.
Los materiales hallados aquí muestran un poblamiento que se inició en la Edad del Bronce y continuó ininterrumpidamente hasta la época ibérica y, tras un vacío poblacional, la Edad Media.
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| Cerro de San Bartolomé, Ermita de San Bartolomé y Castillo |
El origen del nombre de la población proviene de la palabra árabe Al- mizrra (la frontera), así como el nombre de la fortaleza. Ello ya nos da una idea de cual fue el cometido de este enclave. Campo de Mirra es, pues, la forma actual del nombre medieval: Camp de Almizra.
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| Campo de Mirra y el Castillo a la derecha |
El castillo de Almizra dependió del Castillo de Biar hasta bien entrado el siglo XIII. El 10 de agosto de 1243 el caballero cristiano Llorens de Escals conquistó el castillo, venciendo al alcaide Ab-Albah Marhop.
Este castillo, que no destaca por sus dimensiones ni por sus características, debe su gran importancia histórica al acto que tuvo lugar el 26 de marzo de 1244, cuando el monarca Jaime I el Conquistador y el infante Alfonso de Castilla, futuro rey Alfonso X el Sabio, firmaron el Tratado de Almizra en sus salas, por el que se establecían las primeras fronteras del antiguo Reino de Valencia, alcanzándose la paz entre ambos reinos delimitando sus conquistas y zonas de influencia en la zona.
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| Mosaico cerámico en la Ermita de San Bartolomé |
Mediante el mismo, se acabaron las contiendas fronterizas entre ambos reinos que quisieron darse fín por el tratado de Cazorla, sin conseguirlo. Por el presente Tratado, la frontera quedaría desplazada hasta el litoral mediterráneo, desde Calpe hasta Villajoyosa a favor de Aragón, y el Sur para la corona de Castilla.Se fija la frontera entre los reinos desde Ayora hasta Biar y Aguas de Busot, siguiendo el criterio orográfico entre llano (Castilla) y Aragón (montaña).
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| Monumento al Tratado de Almizra y murallas del castillo |
Este castillo fue reconstruido durante los reinados de Jaime I, Pedro III y Jaime II, habiendo sido siempre de patrimonio real. Era cedido a los correspondientes alcaldes que, por su situación fronteriza, lo mantuvieron en buen uso hasta bien entrado el siglo XIV.
Se cita en los documentos que el castillo y sus tierras fueron cedidas a los herederos de su conquistador, encabezados por D. Lorenzo de Scals, el 18 de enero de 1.298, aunque fue de nuevo devuelto a la Corona y, posteriormente, en 1.307, se le concede en feudo a D. Alfonso Pérez, noble castellano que se compromete a realizar obras de mejora en la fortaleza.
El valle de Biar fue un importante baluarte fronterizo desde la época Omeya, y después, con la creación del nuevo Reino por Jaime I, una encrucijada de caminos que partiendo de la antigua vía prerromana del Camí de Xátiva, comunica las importantes ciudades de Dénia, Gandía y la misma Xátiva, con las tierras del interior hacia Murcia y Castilla.
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| Valle de Biar desde el castillo. Biar al fondo |
El castillo de Almizra dependió del Castillo de Biar hasta bien entrado el siglo XIII y su decadencia coincidió con un periodo de transformaciones políticas y militares en la zona. Su perduración como lugar de residencia de sus distintos ocupantes tuvo lugar hasta el siglo XVI, y a partir de aquí, el lugar fue poco a poco desmoronándose hasta llegar a la situación actual, lo que es una verdadera lástima, dada la importancia histórica de este enclave medieval.
Castillo montano de reducidas dimensiones, formado por un recinto poligonal irregular rodeado por una barrera.
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| Frente suroeste. Torre Mayor (izquierda) y barrera |
El castillo en sí no debió ser más que un puesto fronterizo (castillo militar) entre los Castillos de Villena y el Castillo de Biar que, al contrario que éste, se han conservado prácticamente enteros.
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| Castillo de Villena. Lado este. Antemuralla y potena |
El castillo tiene unos 50 m. de largo por 20 m. de ancho, ocupando una superficie de unos 550 m2 aproximadamente.
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| Plano del Castillo de Almizra |
Todas las torres o cubos son de planta cuadrangular.  |
| Torre Mayor. Exterior |
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| Torre Mayor. Interior |
En su interior se ha conservado un aljibe y algunos muros dispersos.
Según los restos conservados, los lienzos y las torres, estaban construidos en mampostería, mientras que en la restauración actual predomina el tapial.
Curiosamente los lienzos se han levantado en mampostería en su base para rematarlos en tapial. Apenas permanece en pie una torre de base cuadrada, disimulada con un tejado, a la que se le adosó la ermita de San Bartolomé, en el cerro del mismo nombre. Esta torre data del siglo XIV. Hoy sirve de dependencia al la vecina Ermita de San Bartolomé.
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| Torre del castillo adosada a la Ermita |
Lo más destacado e interesante es esta torre de base cuadrada (Torre del Conjurador), disimulada con un tejado, a la que se le adosó la ermita de San Bartolomé, en el siglo XVI.
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| Ermita y torre del Conjurador |
Esta acción fue providencial para su subsistencia, pues mientras el resto del castillo se iba desintegrando con el paso de los siglos, dicha torre se ha conservado (con modificaciones, evidentemente) hasta nuestros días.
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| Ermita y torre |
Esta torre data del siglo XIV, y para su construcción se utilizaron sillares, sillarejo y mampostería.
Al adosarse a la ermita se le abrieron cuatro ventanas orientadas a los cuatro vientos para conjurar con el Lignum Crucis, todo el valle para evitar las tormentas de granizo y las plagas de langosta. Pero actualmente los vanos que contiene son muy irregulares, tanto en tamaño como en disposición.
Con motivo de la reparación del suelo de la ermita aparecieron en el interior de la nave diversos esqueletos. Uno de ellos situado debajo del muro lateral. Esto hace pensar que la ermita fue construida sobre un cementerio anterior; posiblemente correspondiente al castillo situado en la cima.
Se desconoce su sistema de ingreso al recinto y sólo constan la presencia de un aljibe ubicado en el sector sur, con unas medidas interiores de 4,6 x 2 metros, con muros enlucidos y esquinas redondeadas.
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| Aljibe |
Igualmente se localizan en el interior la existencia de entre 8 y 16 estructuras perimetrales adosadas al paramento interior del recinto, de planta rectangular o ligeramente trapezoidal, con una superficie interior que va de los 2,10 a los 4,60 metros cuadrados y que recientemente han sido definidas como celdas.
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| Algunas estancias interiores |
Las estancias se construyeron a partir de un largo muro de 0,60 metros de grosor que se divide con muretes medianeros perpendiculares, de 0,50 metros de grosor.
Los ingresos a las celdas se llevan a cabo en su parte frontal, mediante la interrupción de las tapiadas del muro de cierre, con vanos de 0,60 metros de anchura y que podemos situar su origen en momentos anteriores al último cuarto del siglo XII o principio del XIII, es decir de cronología almohade.
Como siempre te recuerdo, camina a tu aire(si te lo permiten) por los rincones de este bonito monumento, absorbe el alma secreta que la diversidad de culturas dejaron en su interior. No tengas prisa y disfruta de todo lo que te ofrece el lugar y su entorno...
El Castillo de Almizra se alza sobre el cerro de San Bartolomé, a unos centenares de metros al Suroeste del Casco urbano, a 685 m. de altitud. La importancia histórica de este lugar se debe principalmente porque en él se realizó el histórico Tratado de Almizra, entre el rey de Aragón Jaime I el Conquistador y el infante Don Alfonso (posterior rey Alfonso X el Sabio), mediante el cual, el 26 de marzo de 1.244 quedaron establecidas las fronteras de los reinos castellano y aragonés.