Catedral de la Asunción Jaén se convirtió en nueva sede episcopal en 1248, a poco de su conquista por Fernando III. La primitiva catedral ocupó la antigua mezquita aljama manteniendo la estructura de ésta durante más de un siglo hasta la segunda mitad del siglo XIV en que el obispo don Nicolás de Biedma decide construir un nuevo edificio, ya gótico, de cinco naves y un claustro al lado norte.