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INDICE DE PAISES Y POBLACIONES

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TERUEL. Aragón. España.

Teruel desde la Escalinata del Óvalo

Teruel es una de las joyas patrimoniales de Aragón. Desde su magnífico arte Mudéjar, patrimonio de la Humanidad desde 1986, hasta sus impresionantes obras que componen e integran otros movimientos principales, como el modernismo. Todo ello, entre otras muchas cosas, hacen de Teruel una ciudad única y sorprendente.

Antiguo Viaducto de Fernando Hué
La capital de la provincia de Teruel, es considerada una joya del arte medieval. Se tiene constancia de su existencia en época celtibérica, denominada «Turba» por los historiadores. Durante la dominación musulmana pasó a llamarse «Tirwal». El gran valor de su patrimonio histórico fue reconocido por la UNESCO en 1986 cuando declaró Patrimonio Mundial a la Arquitectura Mudéjar de Teruel.

Torre de San Martín
Los mudéjares eran los musulmanes que permanecieron viviendo en los reinos cristianos de la península ibérica durante la Reconquista (siglos XII-XVI) tras la conquista de su territorio, conservando su religión a cambio de un tributo. No hay que confundir con los mozárabes, que eran cristianos en tiempos de Al-Ándalus. 

Torre de El Salvador
El término mudéjar proviene del árabe mudayyan ("al que se le ha permitido quedarse"). También define el estilo artístico, único de España, que combina técnicas cristianas (románico, gótico) con ornamentación islámica (ladrillo, yeso, madera).

Torre de San Martín
La aparición del estilo mudéjar tuvo lugar en torno al siglo XII gracias a la labor de la mano de obra musulmana e incluso de algunos ciudadanos cristianos que conocían bien y admiraban el arte islámico plasmado en palacios, castillos, mezquitas o madrasas.

Torre de San Pedro
Torre de San Pedro
Los monumentos mudéjares más importantes de la ciudad son la Catedral de Santa María, las torres de El Salvador, San Martín y San Pedro, a cuyos pies se encuentra la iglesia que recibe el mismo nombre, también de arte mudéjar.

Iglesia y Torre de San Pedro
El conjunto conserva gran número de edificaciones de época medieval. Alfonso II dotó a la ciudad de un castillo cedido primero a la orden del Redentor y a partir de 1196 a los Templarios, y de una gran muralla con siete puertas. 

Puerta de Daroca
La muralla concentra el casco histórico de la ciudad y los torreones de Ambeles y Lombardera. También se han conservado restos del Aljibe Medieval situado en la antigua Plaza del Mercado, hoy Plaza del Torico.

Muralla y Torreón de la Bombardera
Cuenta una leyenda que antes de fundar una nueva ciudad, varios sabios, tanto ancianos como personalidades respetadas, se reunieron para buscar distintas señales y esperar buenos presagios para elegir el lugar donde se levantaría su nuevo poblado. Y ocurrió que un toro mugió desde un alto (que correspondería a la actual Plaza del Torico). Sobre el mismo brilló una estrella. 

Monumento a la Vaquilla
De ahí, según la tradición (no según los investigadores) dicho encuentro de toro y estrella proviene el nombre de la ciudad. Toro + estrella Actuel… Toroel, Toruel… Teruel. De este encuentro toma, según algunos autores, su nombre la ciudad, ya que provendría de juntar en una palabra el vocablo “toro” y el nombre de la estrella, “Actuel”, formando de este modo la palabra “Toroel”, y después “Toruel”. 

El toro, La Estrella, el Ángel y el Vaquillero
Precisamente el símbolo del toro y de la estrella forman parte tanto de la bandera como del escudo de la ciudad. Así como de la plaza más importante, que es la del Torico.

Plaza del Torico
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  9- Murallas






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Lo principal que debéis tener en cuenta es que Teruel es una ciudad fácil de transitar y recorrer. Aunque está situada en alto prácticamente la encontramos llana, pues Teruel se sitúa encima de una muela o altozano.

1.- VIADUCTO DE FERNANDO HUÉ.

Viaducto de Fernando Hué
El Viaducto Viejo de Teruel o de Fernando Hué inaugurado en 1929 y diseñado por el ingeniero del mismo nombre junto a Carlos Castel, es una obra maestra de la ingeniería civil española del siglo XX. Conecta el casco histórico con la zona de expansión del Ensanche, permitiendo superar el barranco del río Turia, siendo clave para el desarrollo de la ciudad.

En su construcción se tardaron unos siete años, por dificultades económicas, completando la obra en 1929 con el nombre de Avenida de la Reina Cristina, destacando por sus cinco grandes arcos de hormigón armado, un hito técnico en la época Patrimonio Cultural de Aragón, CITOP Aragón.

Su sólida fábrica es fruto del acertado uso de diversos materiales. Está compuesto por cinco grandes arcos de hormigón armado separados entre sí por grandes pilares de mampostería con sillares de refuerzo en las esquinas, mientras que los muros de unión entre los estribos y el terreno natural están realizados únicamente en mampostería.

El gran arco central mide 39 metros de luz y 34 metros de altura.

El trasdós de cada arco va unido por medio de ternas de pilares de hormigón de armado a la pasarela de tránsito superior, donde sobresalen los ocho remates levantados sobre cada uno de los pilares para dar una mayor esbeltez al monumento.

Esta zona de tránsito, hoy peatonal, aparece protegida a ambos lados por unas barandillas metálicas con decoración heráldica, que embellecen el perfil de esta obra que ya forma parte sustancial del paisaje urbano turolense.

La barandilla, de 1,30 metros de altura, es de carácter monumental, llevando en la clave los escudos coronados de España, al exterior, y de Teruel, al interior. En los entrepaños, de 4,80 metros entre ejes, van otros escudos de Castilla, de León, de Navarra, de Aragón, de Teruel y de Valencia, diestramente combinados.

Escudo de Teruel en la barandilla
Su pavimento y sistema de alumbrado se han renovado en varias ocasiones y su estado de conservación es bueno en general.

Desde la construcción del nuevo viaducto en 1994, el de Fernando Hué es de uso peatonal y fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 2004.

Viaducto Nuevo
Viaducto Nuevo
En su extremo izquierdo (lado del Casco Antiguo) se encuentra el Monumento a la Vaquilla, creado en 1985 por el escultor turolense José Gonzalvo, que homenajea las Fiestas de la Vaquilla del Ángel gracias a la representación del toro, el ángel y el vaquillero.

Monumento a la Vaquilla

2.- PLAZA DE SAN JUAN.
La plaza de San Juan es la más grande del centro histórico de Teruel. 
Plaza situada entre la Plaza del Torico y el Viaducto viejo. Es una plaza de paso para adentrarte en el Casco Histórico de Teruel

Plaza de San Juan. Subdelegación del Gobierno (fondo) y Palacio de Justicia
Esta amplia plaza con arcos y soportales en dos de sus lados concentra numerosos edificios oficiales de ladrillo que albergan las sedes de las instituciones más importantes de la ciudad como el Palacio de Justicia, la Subdelegación del Gobierno, la Diputación Provincial y Hacienda, además del Teatro Marín junto con el Casino.

Palacio de Justicia (Izquierda) y Antigua sede del Banco de España
El Banco de España y el Casino fueron los únicos edificios que se conservaron tras la guerra.

Antigua sede del Banco de España
Casino y Teatro Marín
Fachada
Donde ahora se alza el edificio de la Diputación Provincial de Teruel estuvo, hasta la guerra civil, el Hospital de la Asunción, institución modelo que llenó de orgullo a los turolenses.

Diputación Provincial

3.- MAUSOLEO DE LOS AMANTES DE TERUEL.

La Historia de los Amantes procede de una antigua tradición, posteriormente documentada. En los primeros años del siglo XIII viven en la ciudad Juan Diego de Marcilla e Isabel de Segura, cuya temprana amistad se convierte pronto en amor. Rechazado por la familia, al carecer de bienes de fortuna por segundón, el pretendiente consigue un plazo de cinco años para enriquecerse. Parte a la guerra y regresa a Teruel cuando expira el plazo. Isabel es ya esposa de un hermano del señor de Albarracín. 

Esculturas a la entrada del Mausoleo
Consigue Juan Diego entrevistarse con ella en su casa y le pide un beso. Se lo niega Isabel y el joven muere de dolor. Al día siguiente se celebran los funerales en la Iglesia de san Pedro. Se acerca al féretro una mujer enlutada: es Isabel que quiere dar al difunto el beso que le negó en vida. Lo hace y repentinamente muere junto a él.

"Los amantes de Teruel" de Antonio Muñoz Degraín (1884)
En 1555 se descubrieron las momias enterradas en la capilla de San Cosme y San Damián. Según el testimonio posterior del notario Yagüe de Salas apareció un documento antiguo que recogía el suceso.

Es uno de los monumentos funerarios más famosos de España, en él yacen las momias de Juan de Marcilla e Isabel de Segura, dos jóvenes que vivieron en el Teruel del siglo XIII y que protagonizaron una historia de amor digna de leyenda. 

Cubierta del Mausoleo
Sus momias fueron descubiertas en el año 1555, en el transcurso de unas obras llevadas a cabo en la iglesia de San Pedro, aparecieron los cuerpos de dos jóvenes, enterrados juntos, inmediatamente fueron considerados por la tradición popular como los restos de los Amantes de Teruel. 

Cúpula del Mausoleo
Pero no es hasta el año 1619 y gracias al hallazgo de un documento fechado en el siglo XIV, titulado historia de los Amantes de Teruel, cuando se confirmaran tanto los hechos, como la identidad de los cuerpos hallados.

El peregrinar de las momias comenzó con su descubrimiento en el año 1555 en una capilla de la iglesia de San Pedro, donde permanecieron visibles hasta el año 1578, en el que fueron enterradas de nuevo en la capilla de San Cosme y San Damián de la misma iglesia por orden del obispo de Teruel don Andrés Santos.

Posteriormente el notario Yagüe de Salas, mandó desenterrar los cuerpos y levantó acta notarial de los mismos así como de toda la historia.

Rejillas para poder ver las momias
Durante el siglo XVII los cuerpos pudieron ser visitados en la misma iglesia de San Pedro, hasta que finalmente se decidió guardarlos en un armario fuera de la iglesia.

Fue a comienzos del siglo XVIII cuando, al hacerse populares, fueron trasladados de nuevo a un anexo de la iglesia de San Pedro colocándolos esta vez en un panteón. El turolense Policarpio Serrano realizo un templete de madera que acogería de nuevo los restos, en una sala del claustro de la iglesia de San Pedro, hasta el año 1902 en que fueron depositados en dos nuevos sarcófagos de madera tallada y con tapa de cristal.

Durante la guerra civil, las momias fueron trasladadas a los sótanos del convento de las Carmelitas de Teruel para su custodia y finalizada la contienda fueron devueltas a su anterior ubicación.

En el año 1955, año del IV centenario del descubrimiento de las momias, el diario LUCHA de la ciudad de Teruel comenzó una campaña a nivel nacional con el fin de recaudar fondos para la construcción de un mausoleo. La campaña no tuvo el éxito esperado pero consiguió que Juan de Ávalos visitara la ciudad. Al contemplar el horrendo espectáculo que ofrecían las momias, se comprometió a realizar un mausoleo digno. 


Pocos meses después regaló a la ciudad de Teruel su maravillosa obra: el mausoleo de alabastro y bronce en el que actualmente reposan los restos de Diego de Marcilla e Isabel de Segura cuyas manos no llegan a rozarse en símbolo de un amor no culminado, es símbolo de un amor que desborda los conceptos humanos.

El actual Mausoleo de los Amantes de Teruel se inaugura durante el mes de septiembre del año 2005. El edificio diseñado por el arquitecto Alejandro Cañada, dispone de diferentes salas expositivas con las cuales se acercar al visitante a la Historia de los famosos Amantes.

Al visitar el Mausoleo de los Amantes podemos ver cuatro partes diferenciadas: El Amor en tiempos difíciles. Se explican las particularidades culturales, sociales y políticas que acontecieron en el Teruel de principios del siglo XIII.

"El Amor Nuevo" de Jorge Garu (2004-05)
La Historia de los Amantes. Nos cuenta la historia de amor entre Juan Martínez de Marcilla e Isabel de Segura.

Los amantes
Los Amantes, fuente de inspiración. Demuestra y explicar la influencia de los Amantes en el mundo de las artes (literatura, teatro, música, pintura, escultura…) a lo largo de la historia. El Reposo de los Amantes. Hallazgo de las momias y el emplazamiento a lo largo de los años.

"Los Amantes de Teruel" de Juan de Ávalos (1955)

4.- IGLESIA DE SAN PEDRO.

La iglesia de San Pedro es una iglesia del siglo XIV perteneciente a la arquitectura mudéjar de Aragón, declarada Patrimonio de la Humanidad. 
La iglesia actual fue construida sobre un antiguo templo románico documentado en 1196. 

Nave hacia la cabecera
Del exterior destaca su bello ábside gótico-mudéjar y la riqueza decorativa propia del mudéjar, con arcos mixtilíneos, cerámica vidriada y otros elementos característicos del estilo.

En 1220 dos discípulos de San Francisco de Asís, Juan de Perusa y Pedro de Saxoferrato, fundaron en Teruel un convento franciscano cuya ermita de San Bartolomé fue derribada por orden del arzobispo de Zaragoza García Fernández de Heredia, para iniciar en 1392 la construcción de la iglesia que hoy se contempla.

Bóbedas
En 1555 se descubrieron las momias de Los Amantes de Teruel en el subsuelo de una de las capillas laterales, que a partir de ese momento estaría dedicada a capilla de Los Amantes. En ella se alojó un retablo dedicado a San Cosme y San Damián esculpido por Gabriel Joly, artífice del retablo de la catedral turolense, antes de 1537.


Mausoleo de los Amantes
La iglesia de San Pedro pertenece tipológicamente al grupo de iglesias-fortaleza. Se adapta a las necesidades defensivas con la colocación de la tribuna por encima de las capillas laterales. Tiene el recorrido del Andito como si fuera un camino de ronda. 

Andito entre
los contrafuertes
La portada principal se sitúa en el lado del Evangelio, casi en los pies.

Sobre esta portada se sitúa un gran alero de madera tallada. Si realizas la visita del Andito puedes ver los entresijos para mantener estable este alero.

Alero
Interior del alero
El templo es de nave única, dividida en tres tramos rectangulares, con cabecera poligonal de siete lados.

Nave hacia la cabecera
Un anillo de capillas situadas entre contrafuertes rodea toda la nave e incluso la cabecera, cubriéndose, al igual que los tramos de la nave, con bóveda de crucería sencilla de nervios de triple bocel que apean en columnas en la zona del ábside y en ménsulas en los muros de la nave. 

Cabecera lado del Evangelio. Capillas
Lado de la Epístola
Capilla 
El segundo piso se dispone a modo de tribuna que rodea la cabecera por encima de las capillas que abren a ésta, cuyos tramos se comunican mediante vanos practicados en los contrafuertes, cerrados por aproximación de hiladas de ladrillo.

El exterior del ábside es el que concentra la decoración, a base de paños de arcos mixtilíneos entrecruzados situados entre dos fajas de esquinillas en la parte inferior y un friso de cerámica de estrellas de ocho en la zona superior del muro. 

Ábside
Además, los contrafuertes del ábside se prolongan en altura mediante torreoncillos octogonales que otorgan a la iglesia un aspecto orientalizante, y que imitan a los de la parroquial de Montalbán.

Torreoncillos
El gran retablo mayor de estilo renacentista es obra de Joli, como el de la catedral.

Bóveda de la cabecera
Retablo Mayor
En el hastial occidental, en los pies del templo, se abre un gran rosetón en la zona superior, por encima del órgano.

El interior del templo fue decorado entre 1896 y 1902 en estilo modernista neomudéjar por Pablo Mongió Segura y el artista plástico Salvador Gisbert, que erigieron, además, un nuevo claustro.
La torre-campanario.
A los pies de la iglesia se levantó en el siglo XIII la más antigua de las torres mudéjares turolenses con una altura original de 25 metros adosándola
 a los pies de la iglesia originaria, anterior al actual edificio.

Tipológicamente responde al modelo de torre-puerta, ya que en su planta inferior se abre un paso abovedado de cañón apuntado que permite la circulación viaria y su integración en la red urbanística de la ciudad.

Se encuadra dentro de las torres mudéjares de estructura cristiana formada por una única torre exterior de planta rectangular y dividida en tres estancias superpuestas. 

Su decoración exterior, sobria y elegante, presenta la típica ornamentación mudéjar basada en cerámica vidriada y ladrillo. El remate neoclásico se realizó en 1795.

En la actualidad, si el visitante lo desea, puede ascender hasta el cuerpo de campanas de la torre, mediante una escalera de caracol que consta de 74 escalones. 

Desde el interior de la torre de san Pedro se accede al ándito, un elemento arquitectónico que rodea la iglesia por el exterior, desde el que se pueden apreciar los detalles del exterior de la torre, las vidrieras y el rosetón de la iglesia, así como la reforma de la puerta de la misma fechada en el siglo XVIII.

Bajada de la Torre
al Andito



El claustro.
Adosado al lado de la epístola del templo se encuentra el claustro de San Pedro, uno de los cuatro claustros mudéjares que todavía se conservan en Aragón.

Claustro y por encima el ábside
Fue construido en la segunda mitad del siglo XIV adosado a la iglesia, por encargo testamentario del acaudalado turolense Francisco Muñoz, el cual fue enterrado en una de las capillas de la propia iglesia. 

Claustro
De estilo gótico-mudéjar, es de planta cuadrada, realizado en ladrillo y cuenta con bóveda de crucería. Contó con un aljibe situado en el patio, aunque actualmente no se conserva.

Presenta tres vanos abiertos en cada lado del patio central, único espacio donde puede vislumbrarse el aspecto mudéjar que pudo tener. 

Si bien se pensaba hace varias décadas que la fábrica medieval había sido derribada y reconstruida, hoy día está demostrado que entre 1901 y 1902 el claustro fue reformado y redecorado por el arquitecto Pablo Monguió, dándole un aspecto neogótico. En dicha actuación, se añadieron ventanales de tracería y ménsulas figuradas.


5.- PLAZA DEL TORICO.
Aunque su nombre oficial es Plaza de Carlos Castel, en Teruel todo el mundo la conoce como la plaza del Torico. Centro neurálgico de la ciudad desde sus orígenes medievales. Desde los orígenes de la ciudad, esta plaza ha sido el centro de su vida social y económica, agrupando en ella a los gremios más adinerados y siendo el lugar de celebraciones.

Plaza del Torico
Antiguamente denominada plaza Mayor o del Mercado. De ella parten ocho calles, siendo su punto más emblemático la pequeña escultura del Torico (1858), elevada sobre un alto pedestal, en donde, además, está la fuente central.

Plaza y fuente con el torico en lo alto
Todo el perímetro de la plaza aparece porticado, acogiendo diferentes negocios comerciales, terrazas, tiendas y comercios que animan y dan vitalidad constantemente a este lugar. Allí se pueden contemplar una serie de edificios modernistas como la Madrileña o la casa el Torico, que otorgan un encanto y una destacada personalidad a este espacio urbano.


La Fuente del Torico es del año 1858 y en lo alto de su columna de piedra tenemos una estrella y un pequeño toro en bronce, símbolos de la ciudad. 


Fuente del Torico
Según la leyenda, tras la conquista en 1171 de la fortaleza musulmana que había en Teruel por los caballeros cristianos del rey Alfonso II, encontraron un toro bravo al que seguía una estrella muy brillante. 

Surtidores de la fuente

Surtidor
Sancho Sánchez Muñoz, uno de los caballeros, había tenido un sueño en el que se le aparecía dicha imagen, por lo que lo tomó como una señal que le marcaba el lugar para fundar una nueva villa: Teruel.

Dada su popularidad, las perspectivas antes de llegar son muy altas. Así que es innegable que todo aquel que ve la plaza por primera vez y descubre el tamaño de su principal escultura se queda algo desconcertado. 

Y sin embargo, ahí no engañan a nadie. Por eso se llama “torico”. Porque es realmente pequeño. Es un toro de bronce de apenas 50 centímetros de altura, que todavía parece más pequeño dada la perspectiva que ofrece en lo alto de la columna que los sustenta.

El torico y la estrella
Casa del Torico- Caja Rural Provincial.
Casa Modernista construida en el año 1912 por el arquitecto Pablo Monguió. Consta de 4 plantas, más la planta baja. En la primera, una amplia galería formada por 7 columnas rematadas con un capitel floral, que sirven de sujeción a un balcón corrido en la 2ª planta. Las formas decorativas se observan en sus arcos-ventana, en sus columnas sinuosas y en la culminación en torreón que rompe la simetría de la fachada.

Casa del Torico
La Madrileña.
En el nº 7 de la Plaza del Torico se puede apreciar otra obra de Monguió, con forja de Matías Abad, en una estrecha fachada donde se destacan el alero y debajo, los vanos con trazados de formas curvas y decoraciones de temas florales tan propios del “Art. nouveau”.

La Madrileña
Casa Ferrán.
Tiene una entrada por la calle Nueva 4. Obra de Pablo Monguió, representa el máximo exponente del modernismo en Teruel. La simetría y el equilibrio con la mezcla de piedra, fundición, hierro forjado y madera, hacen un conjunto de sabia armonía.

Casa Ferrán
La mayoría de las obras modernistas de Teruel, pertenecen al arquitecto tarraconense Pablo Monguió formado en la escuela de Barcelona influenciado por el precursor del modernismo Antonio Gaudí, por lo tanto, puede considerarse modernismo catalán.
La burguesía turolense apostó por la renovación arquitectónica, encargando a este arquitecto municipal, varias obras.

6.- CATEDRAL DE NTRA SRA DE LA ASUNCIÓN.
La catedral de Teruel tiene sus orígenes como parroquia, dedicada a Santa María de Mediavilla, y fue elevada a colegiata en 1342. Más tarde, en 1587, con la creación de la diócesis de Teruel, recibió la Bula que la consagró como sede catedralicia.

Plaza de la Catedral con el Ayuntamiento la Casa del Deán y Catedral
La iglesia de Santa María de Mediavilla, comenzó a edificarse en estilo románico en 1171 y se concluyó con la erección de la torre mudéjar en 1257.
La torre es de planta cuadrada y estructura cristiana, presenta tres cuerpos y un remate octogonal. 

El primer cuerpo se abre con un arco apuntado sobre la calle para permitir el paso a través de ella. Sobre el arco presenta cilindros de cerámica verde. 

Construida en ladrillo, decorada con cerámica vidriada verde y blanca, y con vanos abocinados, es una muestra clásica del mudéjar aragonés.

Tras el satisfactorio resultado artístico del campanario mudéjar, se abordará en la segunda mitad del siglo XIII, bajo la dirección del mudéjar Juzaff, el recrecimiento de las naves en altura (en la línea del gótico de elevar los templos), la construcción de nuevos ábsides mudéjares y la cubrición de las naves con techumbres de este mismo estilo.

Crucero y Capilla Mayor
La primera fábrica había desarrollado un proceso constructivo en el que las obras avanzaron desde los ábsides, en la cabecera del templo, hasta la torre mudéjar, en los pies del templo; ahora, siguiendo el sentido inverso, las obras retornarán desde las naves hacia la cabecera.

Nave hacia la cabecera
En efecto, una vez sobreelevada la altura de las tres naves y potenciada su iluminación, y dispuesta la nueva techumbre mudéjar sobre la nave central, sin duda la primitiva cabecera quedó enana y desproporcionada en relación con las nuevas naves.


Cabecera. Sala Capitular (izquierda) y Capilla Inmaculada Concepción (centro)
Por todo ello hubo que abordar la construcción de un crucero y de tres nuevos ábsides, cuyas obras concluyeron con el desmontaje de las cimbras y con el enlucido y pintado de esos ábsides en 1335, según una relación de cuentas conservada en el archivo de la catedral. El director de estas últimas obras de enlucido fue el maestro moro, procedente de Coglor, Yuçaf de Huzmel.

Capilla Inmaculada Concepción
En 1423, ya con el aspecto mudéjar con que, en lo fundamental, conocemos el templo actualmente, el pontífice aragonés Benedicto XIII, el llamado Papa Luna la elevó al rango de Colegiata.

Bajada a la cripta
Cripta
Ya en estilo plateresco-mudéjar, fue construido en 1538 el cimborrio de la nave central, obra de Martín de Montalbán.  Fue edificado de planta octogonal con contrafuertes en los ángulos y grandes ventanas, enmarcadas en arcos de descarga de medio punto y son geminadas con un medallón en la enjuta central con figuras de cabezas humanas de corte renacentista. 
En la parte superior, la linterna, también octogonal, con contrafuertes y ventanas en los paños. 

Cimborrio
La decoración interior es de estilo renacentista. Se inicia en las cuatro trompas de ángulo con los cuatro evangelistas que sostienen el cimborrio. Tras esto, en los ángulos del muro se ubican ocho parejas de ángeles que sostienen escudos alusivos a la Virgen María. 

Cimborrio. Interior
Justo encima se encuentran los vanos geminados, que en el interior se decoran con guirnaldas de flores y decoración candelieri en las jambas. Igualmente aparecen los medallones con rostros, esta vez en dorado. El estilo mudéjar se mantiene en los arcos entrecruzados que forman una estrella de ocho puntas con un octágono central sobre el que se coloca la linterna. A esos arcos se les suman otros formando una flor de ocho pétalos.

Más tarde, en 1587, con la creación de la diócesis de Teruel, fue promovida a Catedral y consagrada como tal.
En 1696 se realizó la portada Norte o Puerta del Obispo, en estilo barroco clasicista.

Portada norte o Puerta del Obispo
Por último en 1909 se aborda la edificación de la fachada sur o principal en estilo neomudéjar, obra de Pablo Monguió. 

Portada sur o principal
La portada combina una estructura neorrománica de arquivoltas de medio punto con una decoración típicamente neo mudéjar.

Fachada parte alta
Portada principal
Su estructura es de planta rectangular, con tres naves y una girola recta, lo que le da una distribución armoniosa y majestuosa.

Planta de la Catedral
Una de las grandes maravillas de la catedral es su techumbre de madera, realizada en la segunda mitad del siglo XIII, con una armadura de par y nudillo. 

Nave principal y nave del Evangelio hacia los pies
No solo es decorativa: en este caso, esa techumbre cumple una función estructural, sosteniendo parte de la nave central. Está profusamente pintada con motivos geométricos, vegetales, heráldicos y figurativos (reyes, caballeros, artesanos, criaturas fantásticas…) que ofrecen una visión rica y compleja de la sociedad medieval.

Nave principal
Además, la techumbre mide aproximadamente 32 metros de longitud. Durante el siglo XVIII se colocó encima un falso techo neoclásico, lo que protegió la pintura original y permitió que llegara hasta hoy en muy buen estado. En la restauración de 1999 se trabajó para consolidar la estructura y conservar las pinturas.

El retablo del Altar Mayor fue encargado en 1532 al francés Gabriel Joli, escultor de estilo renacentista. Se trata de una pieza importante desde el punto de vista artístico y patrimonial; además, según algunas fuentes, Joli falleció en Teruel y fue enterrado en la catedral. La iconografía y la talla del retablo reflejan influencias florentinas, lo que demuestra la alta calidad artística del conjunto.


Nave central hacia la cabecera
Se conserva con la madera en su color natural (sin policromía, ni dorados). El retablo representa los misterios de la vida de Cristo y de su Madre, que aparece en la hornacina central como Asunta a los cielos. Sus figuras están dotadas de una gran fuerza y patetismo, asociada a la influencia de Berruguete.

Retablo capilla mayor
El coro se cierra con una reja del siglo XV obra gótico flamígera realizada por el maestro Cañamache hacia 1486. Esta reja fue realizada para cerrar la Capilla Mayor, pero en el siglo XVI fue desmontada de su emplazamiento para ser colocada en este lugar cerrando el coro.

Coro
Al fondo del coro, en lugar elevado, se puede ver el órgano de la catedral. El coro realizado en madera sin ningún tipo de decoración, se encuentra en dos niveles, al fondo y presidiendo el coro se encuentra el sitial del obispo que en nada se diferencia del resto de escaños.

Nave principal. Coro en los pies
Plaza de la Catedral.
Plaza con un forma alargada que impide disfrutar de todo el esplendor mudéjar de la bella Catedral turolense. A lo largo de su historia la plaza ha sufrido grandes cambios, aunque su traza medieval se mantuvo hasta mediados del siglo XIX, que empezaron las nuevas construcciones como el Ayuntamiento o el Instituto de Enseñanza Media.

Plaza de la Catedral. Ayuntamiento y Casa del Deán
Ayuntamiento.
Entre 1857 y 1882 el concejo decidió llevar a cabo la construcción de un nuevo ayuntamiento que tuviese un porte más representativo que el anterior. Esta obra fue encomendada a Tomás Alonso. Sin embargo, durante la guerra Civil Española el ayuntamiento sufrió grandes daños y por ello tuvo que ser reconstruido siendo el arquitecto destinado a ello Jose María Lafuente que acometió la obra en 1942.

Ayuntamiento. Fachada principal
Está dividido en tres plantas y destaca su fachada principal, especialmente su pórtico de entrada formado por columnas y el balcón presidencial central, que rompe la simetría del conjunto.

Portada principal
Casa del Deán.
Este edificio es un ejemplo representativo de la arquitectura palacial de estilo tradicional aragonés de los siglo XVI y XVII, perteneciente al Deán del Cabildo. La casa se encuentra adosada a la torre de la catedral. 

Casa del Deán y Catedral
En el piso inferior, destaca su puerta de entrada con un sencillo arco de medio punto. La última planta está rematada por una galería de arcos realizados en piedra sobre los que sobresale un gran alero de madera.

Casa del Deán. Fachada principal
La Fuente del Dean fue construida en el siglo XVI y estaba situada en el barrio del arrabal en la antigua traída de aguas que en los años 70 del siglo XX fue trasladada al entorno de la Catedral.


Plaza del Venerable Francés de Aranda, 3.

Palacio Episcopal
Es un edificio con las formas típicas de los palacios aragoneses. Su construcción duró casi un siglo, de 1587 a 1683, y en la actualidad, se conserva de la obra original la portada principal.

Portada
Se puede destacar también en él su patio de columnas jónicas y la galería de arcadas del piso superior.

Patio
Galería superior
El edificio acoge desde el año 1984 el Museo Diocesano de Arte Sacro. En su interior, se encuentra pintura y escultura medieval; orfebrería de diferentes épocas, entre las que destaca la cruz procesional de Torrijas, del siglo XIII.

La estatua que preside el centro de la plaza es la del Venerable Francés de Aranda del que toma el nombre la plaza. Fue promovida por el Ateneo en el año 1894, siendo encargada al arquitecto municipal Manuel López Garriga.

Estatua y Convento del Sagrado Corazón
Convento del Sagrado Corazón. Plaza del Venerable Francés de Aranda, 2.
El antiguo Colegio-Asilo es una construcción neogótica levantada entre 1895 y 1899 por el arquitecto Carlos Carbó Ortiz.
El edificio sigue la corriente historicista llegada a Teruel a finales del siglo XIX. Esta corriente se manifestó por la vuelta a utilizar formas románicas y góticas. No obstante, su exterior ha sido reconstruido, desapareciendo la mayor parte de los elementos historicistas. En el interior, cuenta con una sobria iglesia neogótica, de una sola nave, destruida en 1936 y reconstruida en 1949.

Convento del Sagrado Corazón

8.- LA CASA DE LA COMUNIDAD.
Plaza de Fray Anselmo Polanco, 3.
Es un palacio renacentista construido en piedra en 1542, obra de los maestros Juan de Rigol y Pedro de Heredi. Fue levantado para ser sede de la Comunidad de Teruel, organismo que agrupaba las instituciones políticas y jurídicas de Teruel, y sus aldeas. 

Casa de la Comunidad
En su interior, en las plantas superiores, podían asimismo alojarse los representantes de las aldeas, estando en el sótano las cuadras para sus monturas. El edificio estuvo ocupado por la Comunidad hasta la desamortización del siglo XIX.

El edificio hoy acoge el Museo Provincial de Teruel. Es una exposición permanente dividida en la Sección de Etnografía y la Sección de Arqueología, abarcando esta última desde la Prehistoria hasta la Edad Media.
La sección de Etnografía ocupa el sótano y las plantas baja y primera del edificio.

La sección de Arqueología ocupa las plantas segunda, tercer y cuarta, exponiendo una colección de los materiales procedentes de las diversas excavaciones realizadas en los yacimientos arqueológicos de la provincia.

Palacio de los Marqueses de la Cañada. Plaza de Fray Anselmo Polanco.
Es un edificio de finales del siglo XVIII. Su portada no está centrada como sería de esperar, sino desplazada hacia la derecha para poder tener sitio donde colocar el escudo. 

Durante las obras de restauración y acondicionamiento
Las torres, adelantadas con respecto a la fachada, tenían como remate sendos chapiteles de tejas vidriadas. Hoy es un establecimiento hotelero.


Pedro IV en Barcelona en 1374 quiere llevar a cabo una seerie de obras en la ciudad de Teruel "por tal que la dita Ciudat sea mas defensable en caso de necesidad de guerra"

Las obras fueron las siguientes: construcción de tres aljibes que se sitúan en el subsuelo de la Plaza del Torico, para garantizar el suministro de agua, en caso de asedio a la ciudad y renovar el perímetro de amurallado para proteger a la ciudad en caso de nuevos asedios. 

El encargado de la dirección y supervisión de las obras sería Fray Juan Fernández Heredia.
Todas las torres y lienzos pueden fecharse en la segunda mitad del siglo XIV y XV. La técnica empleada en la construcción es la mampostería, obtenida a partir de la mezcla de piedra, ladrillo, cal, arena y agua.

Torre de San Esteban. Ronda de Ambeles, 30.
Se localiza al lado del desaparecido portal de San Esteban. Tiene planta ultrasemicircular y está construida con sillarejo. Conserva algunas aspilleras y su remate almenado.

Torre de San Esteban
Torre de Ambeles. Plaza de Domingo Gascón, 12.
Es de planta estrellada. Su calidad constructiva es muy alta aunque está transformada y mutilada. Recuerda la ubicación del primitivo alcázar que, a principios del siglo XVIII, pasó a la familia Ambeles.

Torre de Ambeles
Es la más interesante construcción militar de Teruel, por su planta con ángulos de resalte de mayor y menor alternancia. A dos tercios de la altura hay una cornisa que le da movimiento. Por otra parte, la parte superior está sin rematar.

Torre Lombardera. Ronda Dámaso Torán, 23.
Tiene ángulos achaflanados, rematados por sillares en las aristas, propicios para la mejor defensa y cañoreras típicas del siglo XV. tuvo almenas en los ángulos y matacanes volados. Tiene dos cuerpos superpuestos el superior almenado y termina en semioctógono no presentando pared de cierre intramuros.

Torre Lombardera
Torre del Agua. Calle Alcañiz, 14.
En el siglo XVI la traída de agua a la ciudad de Teruel transforma el desarrollo constructivo de la ciudad, adaptando e integrando los muros de esta torre en nuevos muros más gruesos, que facilitaron el transporte de agua desde la Peña del Macho hasta las diferentes fuentes ubicadas en el interior de la muralla.

Torreón del Agua y final
del Acueducto del Agua


Torre del Patíbulo. Calle Alcañiz.
El torreón estaba oculto tras una funda de mampostería, puesto que, su construcción a base de tapial rompía la estética del conjunto amurallado realizado en mampuesto regular. En la actualidad se puede apreciar cómo era esta torre en su origen.

Torre del Patíbulo
Puerta de San Miguel. Calle Alcañiz, 14.
Consiste en un arco ligeramente apuntado y al interior en uno rebajado.

Puerta de San Miguel
La tradición de la ciudad la conoce como "la Puerta de la Traición" porque por esta puerta el juez de la villa Gil Torres vendió la ciudad a los castellanos.
"Se cuenta en la ciudad que durante la guerra de los Dos Pedros (1343-1366), un contingente castellano asediaba la ciudad ya que era una ciudad muy bien amurallada y perfectamente defendida. Con el paso de los días empezaron a escasear los alimentos y la población comenzó a sentir miedo a ser aniquilados. Pero un juez de Teruel, temiendo ser torturado e incluso pagar con la muerte, decidió establecer un pacto secreto con el enemigo: abrirle el portal de San Miguel. El día tres de mayo, el día de Santa Cruz, las tropas de Pedro I entraron en la ciudad por el "Portal de la Traición" y Teruel, sin remedio, tuvo que rendirse, quedando bajo dominio castellano".

Puerta de San Miguel, Torre del Agua (izquierda) y del Patíbulo (derecha)
Portal de Daroca. Está situado al final de la llamada Cuesta de la Andaquilla y al lado de la torre de San Miguel. 

Arco desde el interior de las murallas
Está formado por dos arcos apuntados y paso en recodo, situados debajo de una torre restaurada recientemente. De él parten algunos lienzos de muralla consolidados y restaurados recientemente.

Portal de Daroca
Portal desde
Torre de San Miguel
De la puerta de Daroca parten algunos lienzos de muralla consolidados y restaurados recientemente.

Muralla vista desde la Puerta de Daroca

10.- ACUEDUCTO DE LOS ARCOS.
Camino bajo de Los Arcos.

Acueducto de los Arcos
El Acueducto de los Arcos o Traída de las Aguas de Teruel es una de las obras de ingeniería más relevantes del Renacimiento español. Su construcción obedeció a la necesidad de mejorar el suministro de agua a la ciudad de Teruel, que hasta ese momento dependía de los grandes aljibes construidos en el último cuarto del siglo XIV en la actual Plaza del Torico y de varios pozos y aljibes más pequeños distribuidos por otros puntos del casco urbano. 

Las obras de la Traída se iniciaron en 1537, captándose el agua de la Peña del Macho, fuente situada a mitad de camino entre Teruel y Valdecebro; pero pronto debieron abandonarse debido a su elevado coste económico.

En 1551 el Concejo de Teruel encargará el reinicio de la construcción de la Traída de Aguas a Pierres Vedel, arquitecto de origen francés que había concluido con éxito el complicado recalce de la Torre mudéjar de San Martín. 

Pese a las dificultades, las obras fueron a un buen ritmo y en 1552 ya se había completado un buen tramo de conducción.
Para salvar el barranco que delimitaba por el Noreste la Ciudad, último gran obstáculo orográfico, Vedel diseñó Los Arcos, estructura que da nombre a toda la Traída.

Esta emblemática construcción renacentista de estructura mista de arcos, que hace función de viaducto en el cuerpo inferior y de acueducto en el cuerpo superior, tal y como disponía el antiguo Fuero de Teruel. 

Es de clara inspiración clásica. Consta de dos niveles, el superior de seis arcos y el inferior de dos.

Plaza de Pérez Prado.

Torre e iglesia de San Martín
Fue edificada entre 1315 y 1316 y reformada entre 1549 y 1551 por Quinto Pierres Vedel, que eliminó viviendas adosadas para dejar una plaza abierta ante la torre y construyó un refuerzo de sillería en su base para reparar y prevenir la degradación de su parte baja, muy erosionada por las humedades.


Torre e iglesia
Es, como otras de las torres de la capital turolense, una torre-puerta de ladrillo con ornamentos de cerámica vidriada bajo la que pasa la cuesta de la Andaquilla. Es practicable en su base a través de una bóveda ojival. 

Calle Andaquilla


En el primer cuerpo son visibles tres de sus caras, pues la cuarta está adosada a la iglesia de San Martín, de época barroca, construida en 1706 y que sustituyó a la anterior mudéjar.


Iglesia de San Martín
La torre imita la estructura del minarete almohade con dos torres cuadradas concéntricas entre las que se sitúan las escaleras. La torre interior presenta tres pisos superpuestos cubiertos con bóveda de crucería.


En su exterior, de ladrillo, aparece decorado con cerámica vidriada en verde y blanco y una gran variedad de elementos decorativos mudéjares: fajas de esquinillas que enmarca frisos de arcos mixtilíneos entrecruzados, series de lazos y columnas, flechas y estrellas de cerámica.


Placeta de Cristo Rey
La Plaza es popularmente conocida como la plaza de las Monjas, pero también también como Plaza de Arriba, Plaza de las Claras o Plaza de las Clarisas.

En esta tranquila plaza descansa la estatua del obispo local Padre Polanco.

Monumento al Obispo Padre Polanco
Convento de Santa Clara.

Se construyó como palacio de los reyes de Aragón. Pedro IV el Ceremonioso se lo cedió en 1367 a la congregación de las Claras y tras su adaptación, lo empezaron a habitar en 1369.
Durante la Guerra Civil fue destruido casi en su totalidad y desaparecieron la mayoría de sus obras. En 2018 cerró sus puertas.


13.- TORRE DE EL SALVADOR.
Calle El Salvador.

Torre e iglesia de El Salvador
Fue levantada durante el esplendor del reino de Aragón en el siglo XIV, cuando aún la población musulmana pervive en la ciudad gracias a los fueros de Alfonso II. La torre pertenece a la Iglesia de El Salvador. 

Iglesia de El Salvador
El templo primitivo del siglo XII se hundió en 1677 y dio paso al templo actual, que fue abierto al culto en 1682, y está considerado como el conjunto barroco más  importante de la provincia de Teruel.

Nave hacia la cabecera
Nave hacia los pies
Se levanta sobre la calle del Salvador, la cual discurre bajo ella utilizando el arco apuntado sobre la que se levanta. Está encajonada entre las viviendas.

La torre imita la estructura del minarete almohade con dos torres cuadradas concéntricas entre las que se sitúan las escaleras al igual que la torre de San Martín. La torre interior presenta tres pisos superpuestos cubiertos con bóveda de crucería y un campanario con arcos apuntados y de medio punto.

En su ornamentación predominan los arcos mixtilíneos, los sebka (entrelazado geométrico romboidal) y la cerámica vidriada en colores verdes y blancos.


14.- ESCALINATA DEL ÓVALO.

Escalinata del Óvalo
La también llamada Escalinata de Torán o Escalinata de la Estación, es obra del ingeniero turolense José Torán de la Rad. 


La emblemática edificación se construyó a comienzo de los años veinte (1920-1921), para salvar el desnivel existente entre la Estación del Ferrocarril Central de Aragón y el casco antiguo de la ciudad.

El propósito inicial de José Torán de la Rad al concebir La Escalinata fue doble, de una parte comunicar la Estación del Ferrocarril con el Paseo del Óvalo (entonces Paseo de la Infante Isabel), situado en un plano superior (26 metros de desnivel) y de otra embellecer la entrada a la ciudad desde la estación.

Paseo del Óvalo
La construcción de La Escalinata puede considerarse un hito en el acontecer local, tanto en su aspecto de mejora de las infraestructuras como en el perfeccionamiento estético, toda vez que su fábrica se inspiró en elementos consustanciales a la ciudad como la arquitectura mudéjar, el gótico y el modernismo.

En su fábrica destacan los elementos típicos del mudéjar -el ladrillo de barro cocido y la piedra tallada-, así como las decoraciones cerámicas coloreadas (de predominio verde y blanco) de gusto neo-mudéjar, culminadas en los estilizados torreones de la parte alta.

Tampoco faltan las alusiones al modernismo de la ciudad, visibles en los delicados diseños de forja de las farolas que jalonan el recorrido.

La Escalinata constituye una exaltación de la ciudad y su historia, bien patente en el altorrelieve de Los Amantes de Teruel- situado en el frontispicio de la placeta principal, entre el escudo de la ciudad y la fuente-, obra del escultor segoviano Aniceto Marinas, y en los escudos de las villas.


15.- DINÓPOLIS.

Entrada a Dinópolis
Dinópolis es un parque cultural, científico y de ocio, dedicado a la paleontología y al mundo de los dinosaurios inaugurado en 2001. 

Está formado por un parque principal, Dinópolis ubicado en la capital y por otras siete sedes más distribuidas en diversas localidades de la provincia de Teruel, en las que ha habido hallazgos paleontológicos.

En el puede entre otras cosas seguir la Paleosenda.

Excavar huesos de dinosaurios o subir y recorrer el territorio Ammonite.

O pasear entre dinosaurios gracias a las esculturas a tamaño real de algunas especies encontradas en la provincia.

Vivir aventuras en recorridos temáticos en 3D y 4D.



Como siempre te recuerdo camina a tu aire por las calles de esta bonita ciudad, absorbe el alma secreta que la diversidad de culturas dejaron en su interior. No tengas prisa y disfruta de todo lo que te ofrece el lugar y su entorno...

Visita mi blog: www.recorriendoeuropa.es



Entre los atractivos turísticos de la ciudad de Teruel se encuentran sus edificaciones mudéjares, únicas en España, el conocido Mausoleo de los Amantes de Teruel o la plaza del Torico.