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CASTILLO DE GUARDAMAR. Guardamar del Segura. Alicante. C. Valenciana. España.

Castillo de Guardamar

Situado en lo alto del cerro conocido como el Castell de 68 m sobre el nivel del mar, de laderas abruptas y difícil acceso excepto en el lado que mira al norte, donde se ubica el denominado Baluarte de la Pólvora. 

Ésta ciudadela amurallada albergó la antigua villa desde su fundación cristiana en 1271 hasta los terremotos de 1829 que la destruyeron casi por completo. El enclave está declarado Bien de Interés Cultural (BIC).

Grabado antiguo
Los arqueólogos sitúan las primeras ocupaciones del cerro del Castillo de Guardamar en el siglo VIII a.C., cuando los fenicios eligieron este enclave estratégico.
Después llegaron íberos, romanos, musulmanes y cristianos, dejando huellas visible que aún emergen en la muralla y los restos de viviendas.

Lado sur (izquierda) y este
Fue a finales del siglo XIII cuando Alfonso X el Sabio impulsó el nacimiento de una nueva villa en este cerro, con el apoyo de colonizadores catalanes enviados por su suegro Jaime I. Así surgió un entramado urbano con calles, plazas y viviendas, presidido en su parte más alta por el propio Castillo de Guardamar. 

Lado este visto desde el castillo. Zona de la villa
Este conjunto urbano reflejaba la organización de las ciudades medievales fortificadas, con funciones defensivas y de control del territorio.
Durante la Edad Media, el castillo cumplía funciones defensivas y administrativas.

Visión del valle y la costa desde el lado oeste
El Castillo de Guardamar quedó destruido por los terremotos de 1829 y, posteriormente, reutilizados sus materiales para la construcción del nuevo pueblo en la ubicación actual.
El terremoto marcó un antes y un después. 

El nuevo pueblo a los pies del castillo
El castillo y la villa quedaron devastados (destrozó 557 casas) y sus materiales aprovechados para levantar el nuevo núcleo urbano.
A pesar de la catástrofe, algunos elementos de la fortificación se han conservado, como el Baluarte de la Pólvora y varios lienzos de murallas y torreones bajomedievales que todavía permiten imaginar la importancia de la ciudadela en su época de esplendor.

Lienzo de muralla y Baluarte de la Pólvora
Se trata de un castillo montano con planta irregular alargada orientada al Norte-Sur dividido en dos secciones, formado por una serie de cubos de mampostería en saliente, enlazados por muros de la misma factura. 

Lado este
Probablemente fue construido en el siglo XII aunque el enclave estuvo habitado en épocas más antiguas, aunque el gran impulso fue realizado por Alfonso X el Sabio, que diferenció entre la fortaleza y la ciudadela, que incluía edificios tan relevantes como el Ayuntamiento o la Plaza Mayor.

Castillo a la derecha (sur), ciudadela izquierda (norte)
La parte superior (zona sur) constituye el castillo propiamente dicho (A en el plano).

Planta del castillo
Tiene planta poligonal ligeramente trapezoidal, datado en la primera mitad del siglo XII y del que quedan muy pocos restos, puesto que fue destruido, igual que el castillo de Orihuela, durante el fuerte terremoto de marzo de 1829.

Lado sur, castillo
Ocupa una superficie de 1480 m2. 

Zona del castillo. Al fondo una de las torres
Aquí se encuentran los restos más antiguos (siglo XIII).

Restos más antiguos parte baja
Está separado del resto por un grueso muro recto en el que se abría la puerta (C en el plano) defendida por un gran torreón. 

Muro recto, al fondo
Puerta y torreón (derecha)
La puerta ya desaparecida hace tiempo pero del torreón (6 en el plano) queda su base de mampostería.

Torreón
El recinto norte (B en el plano), situado a un nivel ligeramente inferior al otro albergó en el pasado a la ciudad. Tiene una longitud de 230 m por una anchura máxima de 60, ocupando una superficie de 1'24 Ha. 

Recinto norte visto desde la entrada
La villa de Guardamar se estructuraba dentro del recinto alargado, con las casas distribuidas en manzanas organizadas en torno a una calle central que comunicaba el castillo con la puerta principal de la villa. Enfrente de la puerta de acceso se desarrolló un arrabal a partir del siglo XV, que en el siglo XVIII ya ocupaba mayor extensión que la ciudad. 

Plano de la antigua villa y castillo
Sobre los restos de un paramento de tapial se construyó el amurallamiento bajomedieval, caracterizado por grandes torres de planta rectangular en saliente, realizadas en sillería encadenada y relleno de mampostería, ubicándose mayor número de cubos a levante, la parte más expuesta a los ataque piratas, que a poniente.

Lado este
Lado sur y este
Sufrió una reforma en época renacentista con la aparición de la artillería. Consistió en el retranqueo de la muralla una vez desmochados los torreones medievales, la construcción del baluarte de la Pólvora y la construcción de una tenaza en la parte Noroeste, actualmente desaparecida. Así, se cortaron los cubos y se levantó un largo y grueso muro que perimetra todo el conjunto.

Lado oeste
La parte inferior (como ya se ha señalado) es de mayor tamaño y está rodeada por una muralla gótica con tres torreones medianos en la parte sureste para resistir los ataques de la costa, que sufrió importantes modificaciones en el siglo XVI (señalados en el plano con 2, 3, 4, 5). 

Torreones lado este, en primer término el 2
Los elementos más importantes son algunos tramos de sus sólidos muros de tapial y sillarejo, así como las bases de algunos torreones y construcciones auxiliares. 

Lado este
La zona de mayor valor arqueológico es el denominado Baluarte de la Pólvora (1 en el plano).

Baluarte de la Pólvora
El Baluarte de la Pólvora es uno de los escasos restos defensivos de la villa amurallada que quedaron en pie después de los terremotos de 1829. 

Baluarte de la Pólvora desde el exterior junto a la puerta de acceso
Su situación estratégica en el flanco nororiental de la muralla, determinó su conversión en un cuerpo abaluartado durante las reformas renacentistas, con el fin de alojar tres piezas de artillería para la defensa de la franja litoral y la desembocadura del río.

Baluarte de la Pólvora
Baluarte
El baluarte se construyó alrededor de un torreón medieval que se conserva en su interior.

Interior del torreón
Entrada al torreón
En la década de los 80 se descubrió un dibujo realizado con una sanguina (pigmento de óxido de hierro) situada junto a una tronera, para la defensa del flanco occidental de la torre bajomedieval. La sangrina representa la cara de un musulmán de frente, con su turbante y su larga barba.

Tronera y sangruina

La puerta actual (D en el plano) situada en el mismo lugar de la original que fue arrasada para construir el depósito de aguas.

Puerta de acceso
Visitar el Castillo no solo significa recorrer los restos de una fortificación medieval. 

Lado este del castillo
También es asomarse al mar desde el punto más alto del municipio, con panorámicas que abarcan la Vega Baja, el río Segura y las dunas del Parque Alfonso XIII. 

Guardamar, el pinar y el Mediterráneo
Desde lo alto se disfruta de una panorámica abierta de toda la comarca, un paisaje que conecta el valor arqueológico del lugar con su entorno natural.

Lado oeste hacia el norte


Horario de visita:
De lunes a domingo
09'00 a 21'00 h
Visita gratuita

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Como siempre te recuerdo, camina a tu aire(si te lo permiten) por los rincones de este bonito monumento, absorbe el alma secreta que la diversidad de culturas dejaron en su interior. No tengas prisa y disfruta de todo lo que te ofrece el lugar y su entorno...

Visita mi blog: www.recorriendoeuropa.es



En el Castillo de Guardamar, cada visitante encuentra algo diferente. Algunos buscan la historia y los restos arqueológicos; otros, las mejores vistas del Mediterráneo; y muchos, simplemente, un lugar donde sentir la calma del viento sobre las piedras antiguas. Pero todos coinciden en una idea: el Castillo de Guardamar es la esencia del municipio.